5 cosas que una chica no debe hacer bailando Salsa

]En el baile de la Salsa se busca siempre la cortesía de la pareja, para que sea agradable el baile y crear un momento único. Para esto hay cosas que una mujer no debería hacer cuando esta bailando Salsa y es por eso le damos cinco cosas que deben tener en cuenta; 

1. Yo me lo guiso, yo me lo como

Pocas cosas desesperan y frustran más a un chico que bailar con alguien que o bien se lo hace todo, bajo su propio criterio, o que ignora cualquier tipo de indicación.
Hasta cierto punto es comprensible, y suele ocurrir en chicas que tienen una pareja más o menos fija con la que empiezan a bailar que acuden a clases y talleres. Si en este caso el chico no suele indicar bien, o directamente no se le ha dado la oportunidad de hacerlo, al final la chica acaba por hacérselo todo ella. ¿Os suena este caso?. Por eso cuando se está aprendiendo, y después también, es conveniente bailar con más gente aparte de la pareja habitual.

No obstante hay chicas que directamente quieren ser ellas las que lleven al chico. La excusa que he escuchado muchas veces de “Es que yo soy muy mandona” no sirve. Se puede tener un carácter definido en la vida diaria, por ejemplo ser dominante, pero el baile y la cama son mundos distintos. Así que lo que está ocurriendo simplemente es que no se presta atención a las indicaciones del chico.
Por favor, no inventéis, es preferible mil veces que si la indicación es confusa no hagáis nada y marquéis el básico antes que ponerse a fantasear con lo que os gustaría que fuese. El chico se dará cuenta que cuando una figura no la entiende el 90% de las chicas es porque algo está haciendo mal y seguramente la corregirá. Por otra parte, podéis ser proactivas y comentarle al chico que no habéis entendido esa figura, probar de nuevo y aprender. Un poco de comunicación con buen rollo vaya, que se trata de un baile social y no una competición. 
Por otra parte hay que estar atenta a las indicaciones del chico. Sí, sé que hay chicos que no saben indicar, que lo hacen tarde, muy pronto, de forma brusca o imperceptible. Así es la salsa, todos tenemos que aprender, pero lo que no puede ocurrir es que ignoréis las indicaciones por estar mirando a otro lado. Imaginad que estáis hablando con una persona y que esta se pone a escribir por whatsapp y os hace caso solo cada 3 o 4 frases, pues así nos sentimos.

2. Adornogirl

Los adornos están muy bien, dan riqueza al movimiento, permiten a la chica expresarse a nivel corporal mientras se está bailando. Según el estilo pueden ser más suaves y orgánicos o más rápidos y secos. En la variedad está el gusto.
El problema viene cuando os transformáis en Adornogirl y abusáis de ellos. Hay que saber cuando hacerlos y cuando no, nunca deberían ser un obstáculo que impida realizar una determinada figura. Me he quedado muchas veces pidiendo una mano a la chica dispuesto a continuar una figura que nunca llega porque ha decidido que en ese momento era mejor mirarse el brazo y mover el culo de un lado para otro.

Por supuesto esto es práctica, hay que ir poco a poco y no intentar hacer todos los adornos que acabáis de aprender en 2 compases sea como sea. También hay que tener en cuenta que cada chico es un mundo, algunos bailan más relajados y otros no os dejan respirar. La velocidad de la música obviamente también influye.
¡Ah! y ojo esas manos lanzadas con furia y esos tacones afilados que no miran donde van pueden amargar la noche a más de uno/a.

3. Un chupito más y ya

Esto va para tanto para chicos como para chicas pero con un pequeño detalle que ahora comentaré.

Los chicos cuando beben suelen indicar más fuerte de lo normal, incluso fuera de tiempo, y evidentemente eso no está bien. Pero uno de los sentidos que más afecta el alcohol es el del equilibrio, y aquí las chicas tenéis la de perder puesto que sois las que más vueltas dais. Y eso se nota. Cuando os dan 2 vueltas y empezáis a jugar a los coches de choque con las parejas de al lado es que el último mojito sobraba :D

Hay chicas que hasta que no se acuerdan ni de como se llaman ni se les nota apenas, pero son una minoría. Hay que saber donde está el punto, si es que bebéis claro.

4. Cara de almendra amarga

Ya lo comenté en el otro artículo pero vale la pena recalcar. No hay cosa más desagradable que bailar con alguien que te está mirando con cara de asco o a otro lado esperando a que termine el baile de una vez. Ya sea chico o chica.

Si por lo que sea no queréis bailar con esa persona, decidle directamente que no, es preferible eso a que le dediquéis vuestra peor cara durante los escasos 5 minutos que pueda durar una canción.

Dadle una oportunidad a los que están empezando. Puesto que los chicos son los que suelen sacar a bailar, punto que luego trataré, ya cuesta bastante a los que están aprendiendo echarle moral para sacar a alguien con todas las inseguridades que llevan encima como para que les digáis que no a la primera de cambio o que les pongáis malas caras. Si os vuelve a sacar y no queréis bailar más podéis amablemente declinar la propuesta, pero al menos bailad una vez con él, son 5 minutos y podéis darle un chute de confianza a ese chico que al cabo de unos meses puede que os encante bailar con él. 

Este es un artículo dedicado a las chicas pero esto va para los chicos, ¡sacad a las chicas que están empezando! No os vais a morir por dedicar a alguien 5 minutos en exclusiva haciendo figuras sencillas, seguramente veréis reflejada la felicidad en su expresión ;)

5. ¡Vosotras también podéis!

¿Recordáis antes que os he dicho que una cosa es la vida diaria y otra el baile? Pues aquí se vuelve a cumplir.

Por poner un caso extremo, conozco a chicas que ondean continuamente la bandera del feminismo pero luego se niegan a sacar a chicos por el simple hecho de que ha de ser el chico el que tiene el “deber” de sacar a la dama. Absurdo.

Por suerte parece que poco a poco esto está cambiando, pero sigue siendo lo habitual.

Dejando aparte el tema del príncipe azul que os abre la puerta del carruaje, uno de los miedos que puede tener una chica al sacar un chico es que está expuesta a lo que el chico le pueda hacer. ¿Y si no estoy a la altura? ¿y si no entiendo las figuras? ¿Y si me suelta y no sé que hacer? ¿cómo voy a sacar a ese chico si baila muy bien?

Calma.

Eso que vosotras veis como problemas en realidad son ventajas. Al contrario que los chicos que por mucho que saquen a bailar a 30 chicas al final siempre son las mismas figuras, vosotras podéis mejorar mucho más a nivel de baile que ellos. Cada chico os hará cosas distintas y de eso se aprende. Aprovéchalo.

Seguramente no me equivoque si alguna vez habéis visto bailar a un chico con mucho nivel que está haciendo figuras rápidas y complicadas con la pareja y automáticamente habéis descartado la posibilidad de sacarlo a bailar por ese hecho. Error. El chico siempre se ha de adaptar al nivel que tenga la 
chica, con lo cual si es buen bailarín, y no simplemente un showman que también los hay, empezará con figuras sencillas e irá subiendo de nivel según vaya viendo que os sintáis cómodas.

Eso no quiere decir que ahora solo saquéis a bailar a la élite del local, recordad el punto anterior, pero no tengáis miedo en hacerlo.


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